Debes Creértelo

InicioMódulo 6 › Lección 6.1

Lección 6.1

Pies en el agua

Lectura 13 min · 2 ejercicios · Trabajo de campo

Aquí empieza la parte del curso que de verdad cambia las cosas. Hasta ahora ha habido mucho que entender. En la Biblia, sin embargo, la fe casi nunca se demuestra entendiendo: se demuestra moviéndose antes de tener la prueba delante.

«Y cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán… las aguas que venían de arriba se detuvieron.»

Josué 3:15-16

El orden del milagro

Lee el texto con cuidado, porque el orden es la lección entera. El Jordán estaba desbordado, era tiempo de siega. Dios no abrió el río y luego mandó cruzar. Mandó que los sacerdotes metieran los pies en el agua, y cuando los pies se mojaron, entonces se detuvo la corriente.

El mismo patrón se repite por toda la Escritura:

Lo que esto significa para ti

Llevas tiempo esperando a sentirte listo, a tener más certeza, a que se vaya el miedo. Según este patrón, eso llega después de mojarte los pies, no antes. No es que la Biblia premie la temeridad: es que la confirmación forma parte del camino, no de la preparación.

Pedro sobre el agua: las dos lecturas

Esta escena suele predicarse solo por el final —«hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?»— y se pierde lo esencial. Recapitulemos los hechos: once discípulos se quedaron en la barca. Uno salió. Y ese uno caminó sobre el agua un trecho antes de hundirse.

Sí, Jesús le reprende la duda. Pero fíjate en que la reprensión llega a alguien que ya estaba fuera de la barca. A los otros once no les dijo nada, y tampoco vivieron nada. Y cuando se hundió, el texto dice que Jesús «extendió la mano, y asió de él» (Mateo 14:31): estaba lo bastante cerca como para alcanzarle de inmediato.

La conclusión práctica: puedes dar un paso de fe y fallar a medias, y seguir estando mucho más cerca de Dios que quien no se movió. Y la mano está cerca.

Qué es y qué no es un paso de fe

Paso de feTemeridad
Se apoya enAlgo que Dios ha dicho: en su Palabra o en una obediencia claraUn impulso, una emoción o una necesidad
Se haOrado y consultado con gente sabiaDecidido a solas y rápido
BuscaObedecerForzar a Dios a actuar
Si sale malSigue siendo obedienciaSuele dejar daño a terceros

La diferencia es importante. Jesús mismo rechazó lanzarse del pináculo del templo, aunque el tentador le citaba un salmo: «No tentarás al Señor tu Dios» (Mateo 4:7). Poner a Dios a prueba no es fe.

Ejercicio 1 · Tu barca

Por qué esperar lo hace más difícil

Hay una razón práctica, además de la espiritual. Cada vez que evitas algo que te da miedo, sientes alivio inmediato, y eso enseña a tu cabeza que había peligro real. La próxima vez costará un poco más. Así es como una obediencia aplazada tres meses se convierte en una obediencia imposible tres años después.

Funciona también al revés, y esa es la buena noticia: cada vez que lo haces con miedo y no ocurre la catástrofe, la siguiente pesa menos. No porque te vuelvas insensible, sino porque acumulas experiencia real de que Dios sostiene.

Las cuatro reglas del paso de fe

Ejercicio 2 · Tu primer paso, con fecha

El agua no se abrió
y después entraron.
Entraron, y después se abrió.

Errores comunes

Resumen
Trabajo de campo

Da tu primer paso en los próximos siete días, en la fecha que acabas de escribir. Cuéntaselo antes a la persona que has anotado. Y después vuelve aquí y escribe qué pasó de verdad, comparado con lo que temías. Esa comparación es el corazón de este módulo.