Debes Creértelo

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Lección 3.2

Tu declaración de identidad

Lectura 11 min · Taller de redacción · 1 tarea

Vas a escribir un párrafo. Uno solo. Debería costarte una hora larga y va a acompañarte el resto del curso. La condición que lo hace difícil es también la que lo hace útil: cada afirmación tiene que llevar detrás una referencia bíblica.

«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.»

2 Corintios 5:17

Qué es y qué no es

No es una lista de deseos ni un lema motivador. Es un resumen, escrito con tus palabras, de lo que Dios ha declarado sobre ti, con el texto que lo respalda. Su función es doble: darte una referencia estable cuando dudes, y quitarte la opción de inventarte nada.

No es estoEs esto
«Soy imparable, todo me saldrá bien»«Soy hijo de Dios, no empleado a prueba (Juan 1:12; Romanos 8:15)»
«Dios me va a prosperar en todo»«Dios está conmigo también cuando no entiendo nada (Salmo 23:4)»
«Soy una persona valiosa y única»«Fui comprado por precio, y ese precio dice lo que valgo (1 Corintios 6:20)»
Lo que me gustaría serLo que Dios dice que ya soy, y hacia dónde me lleva

Los cuatro componentes

  1. Quién soy en Cristo.

    Empieza por lo que no depende de ti: hijo, perdonado, nueva criatura, sellado. Con referencias. Este bloque es el cimiento y debe ser el más firme.

  2. Qué me ha dado Dios.

    Dones, capacidades, experiencias que Él ha usado. Aquí sí puedes incluir hechos concretos de tu vida, porque son evidencia de su obra. No es presumir: es reconocer lo que se te dio.

  3. Qué no soy y no pretendo ser.

    Este componente da credibilidad a los otros tres. Pablo lo hacía sin problema: hablaba de sus debilidades y hasta se gloriaba en ellas, «porque cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2 Corintios 12:9-10). Reconocer tus límites no debilita tu declaración: la hace verdadera.

  4. Hacia dónde me está llevando.

    En presente continuo, no en futuro lejano. «Estoy aprendiendo a…», porque «el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará» (Filipenses 1:6).

Ejemplo completo

«Soy hijo de Dios, no un empleado a prueba: fui adoptado y puedo llamarle Padre (Romanos 8:15). Mi pasado está perdonado y apartado de mí tan lejos como el oriente del occidente (Salmo 103:12), y eso incluye lo de 2019. Dios me dio capacidad para explicar cosas con claridad y paciencia con la gente difícil; lo he visto funcionar en el grupo de jóvenes. No soy valiente por naturaleza, me cuesta el conflicto y no pretendo fingir que no. Y estoy aprendiendo a hablar cuando toca aunque me tiemble la voz, porque Dios no me dio espíritu de cobardía (2 Timoteo 1:7). Él empezó esto y Él lo termina (Filipenses 1:6).»

Fíjate en la textura: no hay un solo adjetivo grandilocuente, hay referencias, hay un hecho concreto de su vida, y el tercer bloque está escrito sin disculparse. Eso es lo que buscamos.

Taller · Escribe tu declaración por partes

Rellena los cuatro bloques por separado. Después los unirás.

Las cinco pruebas de control

Antes de darla por buena, pásala por este filtro. Si falla alguna, reescribe.

Tu declaración final

Une los cuatro bloques en un párrafo continuo, de cinco a ocho frases, en primera persona y en presente. Este es el texto que vas a leer cada mañana durante el resto del curso.

Cómo usarla

Errores comunes

Resumen
Tarea

Léesela en voz alta a un hermano de confianza y pregúntale si le parece bíblica. Anota qué parte te costó leer delante de alguien: ahí es exactamente donde todavía no te lo crees, y ese es tu trabajo de las próximas semanas.